Confieso que cuando salí del Hotel, luego de entrevistar a Shawn Estrada y a Wilder, dos integrantes del seleccionado yanqui, me sentí un poco apesadumbrada. En esa charla me di cuenta de lo que significa ser un atleta del primer mundo. Pero bueno como diría mi amigo Perrin “Hay que mirar lo que tenemos y no de lo que carecemos”. Y tiene razón.
Los guateos estuvieron buenisimos. Los chicos pusieron muchisimas ganas, sacaron afuera, como algunos dicen, la “sangre latina”.
Me gustó muchisimo compartir esos días con los chicos. Una noche, después de cenar todos juntos, también con mi amigo Julito Dominguez, nos juntamos en el living del Cenard y vimos peleas de cuando el Monito Sosa peleaba. Una maquinita de tirar piñas. MUY BUENO!!!!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario